El profesional que egresa de la carrera de Pedagogía en Biología y Química de la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología es un profesional formado con una visión integrada y sólida de las ciencias de la educación y de las ciencias básicas de la biología y de la química, con las competencias y habilidades personales y profesionales necesarias para asumir los desafíos del sistema educativo en donde se desenvolverá profesionalmente.
Nuestros futuros profesionales son preparados para actuar como agentes de cambio mediante el desarrollo y utilización de estrategias didácticas y profesionales creativas e innovadoras, que les permitan ser capaces de adaptarse en todo momento, al desarrollo científico-tecnológico y cultural de nuestra sociedad globalizada y en evolución constante.
El profesor egresado de Pedagogía en Biología y Química detenta una sólida formación valórica, demuestra competencias profesionales tanto en el área de la pedagogía como en su especialidad, lo que le permite desarrollarse en el ámbito educativo nacional, con conocimientos siempre actualizados. Además, es un generador de acción y de espacios de trabajo, tanto en las unidades educativas, la familia y la comunidad social, como en el dominio de la investigación, lo que le permite proporcionar una sólida formación a sus estudiantes como sujetos autónomos, creativos, responsables y solidarios. Vincula el conocimiento desde el núcleo dinámico de la teoría y la práctica, y con relación a las exigencias éticas, sociales y científico-tecnológicas, produciendo espacios de aprendizaje para las personas y las organizaciones educativas.
El profesor de biología y química formado en esta casa de estudios está capacitado para trabajar como docente de su especialidad en establecimientos escolares municipales o privados, centros de formación técnica e institutos profesionales; así mismo, puede de desarrollar el ejercicio privado de la profesión. Su grado de Licenciado en Educación lo habilita para la enseñanza y la participación en la investigación, como así también para ingresar a programas de postgrado en el área de su Especialidad o de Educación.
Desde el primer semestre de formación, cada una de las carreras de pedagogía contemplan la realización de Prácticas Básicas que ofrecen al estudiante la oportunidad de un contacto continuo y progresivo con la complejidad de la realidad educacional y de la especialidad elegida, incentivando el cuestionamiento de la teoría, el enfrentamiento de problemas educativos reales y la búsqueda de posibles soluciones, sirviéndole, al mismo tiempo, de experiencia de crecimiento personal y profesional. En los dos últimos semestres del proceso de formación, surge la Práctica Profesional como una instancia final en la cual el estudiante demuestra el grado de internalización de conocimientos, habilidades y experiencias adquiridos en el campo tanto pedagógico como de su especialidad, acreditando el grado de madurez personal que garantizará en el futuro un desempeño autónomo, creativo y responsable como profesional de la educación.